El primer paso empieza aquí

Desde nuestro centro terapéutico en Castelldefels acompañamos a personas y familias en el tratamiento psicológico de las adicciones y los problemas emocionales asociados.

Recupera el equilibrio

A continuación encontrarás información sobre las principales adicciones que tratamos, desde la adicción al alcohol y las drogas hasta la ludopatía, la dependencia a los medicamentos, las nuevas tecnologías y otras adicciones comportamentales. Descubre cómo podemos ayudarte a recuperar el control de tu vida y dar el paso hacia la recuperación.

La adicción al alcohol se desarrolla de forma progresiva y llega a afectar a la salud, las relaciones, el trabajo y la vida cotidiana. No siempre es fácil reconocer cuándo un consumo ocasional empieza a convertirse en una dependencia.

El alcohol puede ir ocupando poco a poco un lugar cada vez más importante en la vida de una persona. Cambios de humor, discusiones, problemas familiares, dificultades laborales o la necesidad de beber para desconectar o socializar pueden ser señales de que algo está cambiando.

En ocasiones, la propia persona no es consciente de la dimensión del problema, mientras que quienes están a su alrededor empiezan a preocuparse y no saben cómo actuar. En Equilibrio trabajamos para comprender los factores que mantienen el consumo, desarrollar nuevas herramientas y acompañar a la persona hacia una vida más estable y equilibrada.

El consumo de cocaína termina convirtiéndose en una conducta difícil de controlar y tiene consecuencias en diferentes áreas de la vida: en algunos casos, el entorno comienza a notar cambios en la forma de relacionarse, en el estado de ánimo, las rutinas, la economía o las responsabilidades cotidianas.

También pueden aparecer periodos de consumo y abstinencia, impulsividad, irritabilidad o una preocupación cada vez mayor por conseguir y consumir la sustancia.

Cuando estas situaciones empiezan a repetirse, puede resultar complicado saber cómo ayudar o cómo abordar el problema sin generar más conflictos. En Equilibrio ofrecemos un espacio terapéutico individualizado y confidencial para comprender qué está ocurriendo, trabajar los factores relacionados con el consumo y favorecer un proceso de recuperación sostenible.

El consumo de cannabis se integra progresivamente en la rutina hasta convertirse en algo que la persona siente que necesita para desconectar, relajarse, dormir o afrontar determinadas situaciones. Cuando esto ocurre, puede resultar difícil reducir o abandonar el consumo aunque empiecen a aparecer consecuencias.

En el día a día pueden observarse falta de motivación, aislamiento, cambios en el estado de ánimo, dificultades para cumplir responsabilidades o una pérdida de interés por actividades que antes eran importantes. A veces, estas señales se normalizan durante mucho tiempo y es el entorno quien empieza a percibir que algo no va bien.

En Equilibrio ayudamos a comprender qué función está cumpliendo el consumo y trabajamos herramientas para recuperar autonomía, bienestar y equilibrio en la vida cotidiana.

Las benzodiacepinas pueden formar parte de un tratamiento médico y resultar útiles en determinadas situaciones, pero su uso prolongado puede generar tolerancia y dependencia. Con el tiempo, algunas personas pueden sentir que necesitan la medicación para dormir, relajarse o afrontar el día a día, incluso cuando inicialmente no existía esa necesidad.

En ocasiones, el entorno comienza a percibir cambios como mayor somnolencia, dificultades para desenvolverse con normalidad, olvidos o una preocupación constante por disponer de la medicación. También puede resultar difícil reducirla por miedo a encontrarse peor sin ella.

En Equilibrio abordamos cada situación de forma individualizada, trabajando los aspectos emocionales y conductuales relacionados con la dependencia. Cuando es necesaria una reducción o retirada de la medicación, esta debe realizarse de forma progresiva y con la correspondiente supervisión médica.

Existen otras sustancias psicoactivas, (anfetaminas, MDMA, ketamina, metanfetamina, alucinógenos o sustancias sintéticas), que generan dependencia y terminan afectando de forma significativa a la vida de una persona. En algunos casos, el consumo puede pasar desapercibido durante un tiempo, mientras que en otros los cambios en el comportamiento y en la rutina son cada vez más evidentes.

El aislamiento, los cambios de ánimo, la pérdida de interés por actividades habituales, los problemas económicos o el abandono de responsabilidades pueden ser algunas señales de que el consumo está empezando a ocupar demasiado espacio.

En Equilibrio valoramos cada caso de manera individualizada, teniendo en cuenta la sustancia, el patrón de consumo y las circunstancias personales. El objetivo es comprender qué está ocurriendo y acompañar a la persona en la construcción de alternativas más saludables y estables.

El uso de la tecnología y las redes sociales forma parte de nuestra vida cotidiana, pero puede convertirse en un problema cuando su uso empieza a ocupar demasiado espacio y resulta difícil limitarlo. Pasar cada vez más tiempo conectado, revisar constantemente el móvil, sentirse incómodo al intentar desconectar o descuidar otras áreas de la vida pueden ser señales de un uso problemático.

En el entorno pueden aparecer cambios en los hábitos de sueño, aislamiento, dificultades en los estudios o el trabajo, menor interés por otras actividades o conflictos relacionados con el tiempo que se pasa conectado.

En Equilibrio trabajamos para comprender qué función está cumpliendo la tecnología en la vida de la persona y desarrollar herramientas que permitan recuperar un uso más saludable, equilibrado y compatible con el resto de sus responsabilidades y relaciones.

La sexualidad forma parte de la vida, pero determinadas conductas pueden convertirse en problemáticas cuando existe una necesidad persistente de repetirlas, dificultad para controlarlas o cuando empiezan a interferir en otras áreas de la vida.

El consumo de pornografía o determinadas conductas sexuales pueden llegar a ocupar mucho tiempo, generar malestar, afectar a la relación de pareja, interferir en el trabajo o llevar a mantener comportamientos que la propia persona desearía poder cambiar.

En ocasiones, el problema se vive en silencio debido a la vergüenza o al miedo a ser juzgado, lo que puede dificultar pedir ayuda.

En Equilibrio ofrecemos un espacio terapéutico confidencial y sin juicios, donde comprender qué hay detrás de estas conductas y trabajar herramientas para recuperar el control y establecer una relación más saludable con la propia sexualidad.

El juego, los videojuegos y las apuestas se convierten en conductas difíciles de controlar cuando empiezan a ocupar cada vez más espacio en la vida de una persona. La necesidad constante de jugar, apostar o permanecer conectado, la dificultad para detenerse y el abandono de otras áreas importantes pueden ser señales de un problema.

En el caso de las apuestas y el juego, pueden aparecer pérdidas económicas, intentos de recuperar el dinero perdido, ocultación y mentiras o conflictos familiares. Con los videojuegos, pueden surgir alteraciones del sueño, aislamiento, abandono de responsabilidades o pérdida de interés por otras actividades.

Cuando estas conductas empiezan a interferir en la vida personal, familiar o laboral, en Equilibrio trabajamos para comprender qué las mantiene, recuperar el control y desarrollar herramientas que permitan construir una rutina más estable y equilibrada.

Algunas conductas pueden convertirse en problemáticas cuando dejan de estar bajo el control de la persona y comienzan a ocupar un espacio excesivo en su vida. La necesidad constante de trabajar, hacer ejercicio o comprar generan un grave malestar y afectan a las relaciones, la salud, la economía o el descanso.

En el caso del deporte, aparece una necesidad rígida de entrenar, dificultad para descansar o malestar cuando no se puede realizar ejercicio. Con el trabajo, la persona se siente incapaz de desconectar, prioriza constantemente las obligaciones laborales o descuida otras áreas importantes de su vida. En las compras compulsivas, pueden aparecer compras impulsivas, ocultación de gastos, problemas económicos o sentimientos de culpa posteriores.

En Equilibrio abordamos estas conductas desde una perspectiva individualizada, ayudando a identificar qué necesidades o emociones pueden estar detrás de ellas y desarrollando herramientas para recuperar una relación más saludable y equilibrada con la propia conducta.

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